La población de osos en la Cordillera Cantábrica supera ya los 200 ejemplares

La autopista AP-66 sigue siendo uno de los principales problemas para la conservación de la especie en la zona

Una de las hembras reproductoras del valle del Oso (Proaza) en Asturias, con su cría nacida en 2009

La población de osos en la Cordillera Cantábrica ha pasado de los setenta, cuando hace veinte años se encontraba en una situación crítica, a más de doscientos ejemplares gracias a la colaboración de todos los organismos y personas implicadas, según ha destacado el Ministerio de Medio Ambiente.

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos, ha visitado hoy las actuaciones que se realizan en Asturias y León en el marco de los distintos proyectos puestos en marcha para la conservación de la especie por la Fundación Oso Pardo (FOP) con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Ramos ha estado acompañado durante la visita por la directora general de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural, Guillermina Yanguas, por la directora de la Fundación Biodiversidad, Sonia Castañeda, y por el director de la Fundación Oso Pardo (FOP), Guillermo Palomero.

El Ministerio trabaja por la conservación de especies amenazadas, en el marco de las Estrategias Nacionales de conservación, y un ejemplo de ello son las actuaciones desarrolladas para preservar la supervivencia del oso pardo en el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias (Asturias) y en la provincia de León.

En los últimos años, el Ministerio, a través de la Fundación Biodiversidad, ha cofinanciado varios proyectos que buscan la conservación del oso cantábrico, en los que la FOP ha invertido más de 2 millones de euros.

Estos proyectos tienen como objetivos contribuir a la eliminación de la muerte de osos causada por el factor humano, favorecer al sector apícolareduciendo la conflictividad con el oso mediante la protección de sus instalaciones, crear y mantener empleo en el medio rural, contribuir al seguimiento de la población cantábrica de osos, e impulsar la información sobre la especie y las actividades de educación ambiental, de formación y de turismo de naturaleza.

Además, suponen la creación de 20 puestos de trabajo en el medio rural.

Para la ejecución de las acciones de búsqueda de trampas ilegales y de seguimiento de la población osera se cuenta con la colaboración e implicación de los cazadores, con quienes se han firmado diferentes acuerdos, y que se suman a los firmados con la Real Federación Española de Caza para dar cobertura a las acciones de compatibilización de la actividad cinegética y la conservación del oso.

Gracias a estos proyectos, esta especie se ha convertido en un motor económico local y uno de los elementos de turismo más destacado de la zona, resalta le comunicado ministerial.

Durante la jornada, Ramos también ha visitado la Reserva de la Biosfera de la Babia, en León, las plantaciones en Corredor de Leitariegos (Cangas del Narcea) y el Corredor Interpoblacional (Sena-Barrios de Luna, León).

Durante su visita ha comprobado los problemas de permeabilidad de la principal barrera entre las dos subpoblaciones del oso: la AP-66, donde se ha desarrollado el LIFE Corredores, apoyado también por la Fundación Biodiversidad y actualmente se ejecuta el LIFE Desfragmentación Oso.

La fuente: www.abc.es